cerveza y postres
Maridajes

Notas sobre la armonía de cervezas y postres

La armonía, el ejercicio de hoy me ha confirmado una vez más, es simplemente el ejercicio de hacer encajar las piezas de sabores, aromas y texturas de una bebida noble y un alimento, el truco siempre es encontrar los elementos clave y aquí apunto algunas ideas sobre el tema:

  • El dulzor del postre es lo obvio. Pero también la presencia o no de harinas, el carácter o la sensación grasa, los matices de productos como frutas y chocolate. Mientras que en la cerveza, de forma general, me centro en dos elementos: el cereal y su sensación tostada y el amargor.
  • Mi primera experiencia fue hace unos años con una combinación evidente: brownie de sabor intenso a chocolate y una Imperial Stout. La típica armonía por afinidad en la que las notas de café y cacao de la cerveza se encontraban con el sabor potente del postre. Tal vez en algún punto se hubiera necesitado algo de acidez pero el paladar goloso lo agradecía.
  • También recuerdo en Mérida una cheesecake con cerveza rubia, por cierto, de las primeras de Mito’s Brewers cuando no embotellaban y vendía en sifón en algunos puntos de la ciudad. Allí sí había el contraste, de la untuosidad de los elementos lácteos de la torta al moderado amargor de la cerveza.
  • La razón de estas notas hoy es un ejercicio que hice hoy con dulcería criolla y una lager española, Estrella Galicia. ¡Cuánto desaprovechamos las cervezas rubias industriales sólo porque originalmente están hechas para refrescar! En el caso de los postres, la levedad de las notas de cereal y de amargor terminan por ser una ventaja.
  • En el caso de los sabores intensamente dulces (bocadillos, conservas), la cerveza sacó a relucir sus notas más de cereal y tostadas e impedía la sensación empalagosa. Pero cuando uno topaba con la fruta, se revelaba mejor la acidez.
  • Esta nota está lejos de ser cerrada. Simplemente registro de experiencias de hace unos años y una muy reciente. La conclusión a la que llego es la misma de siempre: hay que seguir probando, combinando, cometiendo errores y encontrando armonías afortunadas.

Nota original de Esnobismo Gourmet.

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