Cerveza en Alta

Dos famosos tienen una cita inolvidable

Si, lo sé: Te preocupa estar a la altura de la ocasión en honor de celebrar el día de los enamorados con tu pareja, así que decides planificar una romántica velada. El punto es que no se te ocurre algo más allá de la cena e intercambiar un par de regalos; sin lugar a dudas, falta ese punto de sazón que sirva de transición y los prepare a un punto culmen de intimidad que los haga recordar siempre este 14 de febrero. Ahora bien, te tengo una buena noticia: existe una alternativa genial, divertida, elegante y que despertará varios quimiorreceptores corporales que darán un salto de calidad a la experiencia de este día. ¡Vamos a hacer una degustación de chocolate y cerveza!

El chocolate y la cerveza se parecen muchísimo. Una infinidad de sabores y aromas hacen de cada uno de ellos una majestuosa escogencia a la hora de obtener una experiencia multisensorial avasallante, y con el aumento de la diversidad de oferta en ambos rubros artesanales estos placeres pueden disfrutarse en conjunto hoy más que nunca. Cada uno posee un amplio rango cuya resultante genera interminables combinaciones, alegrando el paladar a niveles de la más alta gastronomía.

Empecemos por lo básico:

En función de colocar Cerveza y Chocolate juntos, debemos considerar algunos detalles. Lo primero es que debemos sacarnos la tonta idea de la cabeza de que la cerveza debe tomarse estúpidamente fría. La buena cerveza, aquella que aporta bouquet y contiene rasgos aromáticos y de sabor más complejos, no debe tomarse fría sino a una temperatura más «templada». El frío adormece las papilas gustativas y nos impide poder degustar de manera eficiente nuestra bebida. Dicho sea de paso, la mezcla del chocolate con algun líquido frío en el paladar hace que la textura cambie, volviendose «chiclosa».

Sabiendo esto, vamos ahora con la técnica: lo primero que hacemos es colocar un trozo de chocolate en la boca, aplastarlo con la lengua y dejar que se derrita en nuestra boca, mezclándose con nuestra saliva y permitiendo que las enzimas que se encuentran en ella hagan su trabajo para permitirnos identificar sabores. Esta mezcla entre chocolate y saliva hará que la temperatura en nuestra cavidad bucal aumente un poco y al tomar la cerveza (que como bien dije, debe tomarse templada) no genere el efecto goma de mascar del cual les hablaba lineas atrás.

Ahora, a continuación bebemos un sorbo mediano de cerveza que se equipare en volumen con el chocolate que aún tenemos en la boca. Permite que ambos se mezclen un poco y de esta manera podrás ir descubriendo un cambio progresivo en los sabores. Aún cuando por acto reflejo querrás tragar involuntariamente de manera casi inmediata, espera unos 10 segundos antes de hacerlo.

Para finalizar, toma un sorbo más de cerveza que sirva para limpiar el paladar y prepararte para la siguiente degustación. De esta manera, estás entrando a uno de los circulos viciosos más gratificantes de la vida (uno de los pocos que pueda catalogarse como bueno): el chocolate te pide cerveza y la cerveza te pide chocolate.

Ya que conocemos la técnica, ahora pasamos a las combinaciones de acuerdo al tipo de maridaje

Nota Importante: En esta degustación que estoy sugiriendo, no voy a hablar de marcas de cerveza sino simplemente de estilos. Creo que es mucho más sencillo darse a la tarea de buscar bajo esta clasificación que permite un rango más amplio de opciones.

Recomendación 1: Chocolate Amargo + Imperial Stout  (armonización por semejanza)

Hecha con malta de cebada que ha sido intensamente tostada, la cual le confiere notas de chocolate y café expresso, lo que convierte a la Stout en su versión Imperial en una perfecta opción de maridaje por similitud. La alta concentración de Cacao del Chocolate amargo es compensada por la intensidad de la malta, ese dulzor que a la larga se convierte en un volumen de alcohol más alto, permitiendo una armonización más redonda y equilibrada.

Recomendación 2: Bombón de Chocolate Relleno + IPA (armonización por contraste)

Por su alto contenido de lúpulo, la India Pale Ale, también conocida como IPA, posee una potencia aromática muy singular y característica, aunado a su intensidad de sabor amargo. Los bombones, indistintamente de la naturaleza de su relleno que suele ser bastante dulce (bien sea de syrup de frutas, chocolate, crema pastelera, licor, etc.), tienden a estar cargados de manteca de cacao para que el chocolate se mantenga firme y no se derrita fácilmente. La carga tánica de la IPA depura el excedente de grasa vegetal que deja este chocolate en el paladar, lo que los convierte en un match perfecto.

Recomendación 3: Meteoritos de Chocolate Salado + Viena Lager (Armonización por Contraste)

Viena Lager es un estilo ligero propenso a una rica carbonatación, pero que tiene un sabor tostado con mucha presencia de malta y sin necesidad de ser muy alcohólica. Los meteoritos son una suerte de trufa bastante exótica puesto que contienen galleta salada y sal en escamas. Esta carbonatación de la Viena Lager limpia el paladar sobrecargado de sal, mientras que la carga de malta potencia los sabores de la galleta y el dulzor característico del chocolate.

Recomendación 4: Fondue de Chocolate y Fresas + Berliner Weiss o Catarina Sour (Armonización por Semejanza)

¿Eres fanático de los sabores intensos, citricos, frutales y ácidos? pues esta combinación te va a encantar considerando que se trata de una bomba sensorial. Las cervezas Sour (como es el caso de la Berliner Weiss o la Catarina Sour) poseen un sabor agrio que es excelentemente balanceado con frutas ácidas. El kiwi, incluso hasta la piña serían sustituciones bien interesantes para la fresa (o en el mejor de los casos puedes utilizar las tres)

Bonus Track: Hershey’s Cookies and Cream + Cervezas de Trigo (tanto Alemanas como Belgas)

En esta última recomendación encontramos la frutalidad de los esteres propios de las levaduras Ales en cervezas de trigo, que emana aromas de banana (cambur para Venezuela, Guineo para Puerto Rico y otras islas del Caribe) y piña fermentada. Interesante mezcla inclinada para los que son amantes del chocolate blanco y el dulce en el paladar, donde la malta de trigo arredonda su sabor.

Al final de toda esta experiencia, no me cabe la menor duda que muchos sesgos se borrarán de nuestra mente y empezaremos a ver a la cerveza como lo que realmente es: un aditivo romántico y apasionante que alegra nuestras vidas mientras de la manera más elegante posible nos señala el camino para mundos de degustación cada vez más complejos.

No olviden visitar mi canal de YouTube donde comparto videos interesantes en materia cervecera cada semana.

Y recuerden: ¡Buena Birra, Buena Vibra!


Gabriel Casares – Beer Sommelier
lagermaster.blogspot.com

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