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¿Sabías qué?

Por qué no beber la cerveza directamente de la botella

Aunque parezca mentira, la forma del recipiente influye y muchísimo en la percepción de la bebida, ya que afecta a la apreciación del aspecto, del aroma y hasta del sabor, por eso existen diferentes tipos de vasos y copas.

7 motivos para servir una cerveza en lugar de beberla de la botella:

  1. La degustación de una cerveza implica a todos los sentidos y, para disfrutar al máximo de la experiencia, es imprescindible no beberla directamente de la botella, ya que al servirla podrás apreciar bien todas sus características. Si bebes la cerveza directamente de la botella estás renunciando a la parte visual de la cata. No ves el color de la cerveza, ni la carbonatación, ni la espuma, ni si tiene o no elementos en suspensión. Quizá son aspectos que no te interesan demasiado de la cerveza pero, ya que has pagado por ella, ¡exprímela al máximo!
  2. Los aromas de la cerveza se perciben más si la bebes en un recipiente abierto que te permita beber y oler a la vez. Si no sirves la cerveza y la bebes de la botella o lata, te vas a perder gran parte de su perfil aromático, y el olor juega un papel muy importante en la percepción del sabor.
  3. Al servir la cerveza en una copa o vaso, esta se airea, y esto es beneficioso. Eso no te parece extraño en el vino, el jamón o el queso, ¿verdad? Pues la cerveza también debe airearse, sobre todo cuando se trata de cervezas de guarda, ya que dentro de la botella se acumulan aromas derivados de la refermentación, como a humedad, a polvo o incluso olores sulfurosos. Al servir la cerveza, se ventila y esos aromas se van.
  4. Al servir la cerveza, ésta se ‘abre’. El contacto con el oxígeno hace que una cerveza se ‘despierte’, se ‘abra’ y que exprese más y mejor sus aromas. La oxigenación potencia las cualidades aromáticas de cualquier bebida, sobre todo los matices frutales.
  5. Al beber directamente de la botella, estás chupando allí donde estaba la chapa y a veces sabe a goma o a óxido, no me digas que no lo has notado.
  6. Al servir la cerveza en la copa o en el vaso, se escapa el exceso de dióxido de carbono, lo cual evita la sensación de hinchazón, la ‘bola de gas’ en la garganta y los eructos.
  7. Y por último, y no por ello menos importante: el hecho de servirte la cerveza en una copa o vaso y no beberla de la botella, incide directamente en tu percepción del acto en sí, porque te obliga a detenerte, a pensar y dedicarle un tiempo y atención al acto de beberte una cerveza. Servir la cerveza evitará que bebas mecánicamente, que seas consciente del hecho de estar bebiendo y que disfrutes más de la experiencia,y que lo hagas de una forma responsable.

Fuente: www.2d2dspuma.com/blog

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