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¿Sabías qué?

El maravilloso mundo de la India Pale Ale

Toda persona que se considera seriamente cervecero ha tenido la oportunidad de estar parado frente a la potente y aromática IPA. Es innegable que en los últimos 20 años la India Pale Ale ha ganado tanto adeptos como espacio en el mercado mundial de cerveza, al punto de ser el segundo estilo más consumido en el mundo, sólo después de la American Standard Lager. En la actualidad, existen innumerables versiones, ahora bien ¿dónde y cómo comenzó todo?

En investigaciones recientes del Maestro Cervecero de la Brooklyn Brewery Garrett Oliver y el periodista británico Martin Cornell destaca el hecho que ya para el año 1711 las cervezas Porter y las Pale Ale eran exportadas a la India con muchísimo éxito. De esta manera, se descarta el hecho de que existieran problemas con el fletamento de esa producción; por otra parte, es imposible atribuir la invención del estilo a una sola persona puesto que en la sabiduría colectiva de los cerveceros de comienzos del siglo XVIII se conocía las bondades de altas cargas de lúpulo y alcohol. En efecto, en el momento en que Hodgson – fundador y dueño de la Bow Brewery – comenzó a exportar Porters y Pale Ales para la India, otras compañías se interesaron en el negocio y empezaron a competir, principalmente cervecerías de la ciudad Burton-upon-Trent, responsables de recetas más secas y mucho más lupuladas que las de Bow. Para ese momento, las cervezas producidas para el mercado Hindú se denominaban simplemente «Pale Ale» y la nomenclatura de «East India Pale Ale» surge en una columna de un periódico australiano poco más de un siglo después, en el año 1829. No fue sino hasta el año 1835 que apareciera por primera vez la nomenclatura de «India Pale Ale» en un periódico de Liverpool llamado «Mercury».

¿Qué es la IPA?

Técnicamente es una cerveza de alta fermentación caracterizada generalmente por tener un cuerpo ligeramente denso, la cual es fabricada con maltas de color claro y con una carga alcohólica y de amargor superior a su antecesora Pale Ale. De cualquier modo, a la fecha ya se han creado tantos sub-estilos de la IPA que no se puede hablar de «la IPA es esto» o «es aquello». Aparte de la versión inglesa clásica existe una versión americana y cada una de ellas tiene una serie de matices que divergen en color, potencia alcohólica e intensidad del amargor.

IPA – El nuevo rockstar

La potente India Pale Ale conquistó paladares y espacios de mercado antes dominados por las cervezas mainstream, más específicamente a los estilos American Standard Lager y American Light Lager. El éxito ha sido de tal magnitud que en la actualidad es el estilo cervecero más vendido en el mundo después de las cervezas de producción masiva. En el año 2016 representó cerca del 30% de la producción en el mercado de cervezas artesanales en los Estados Unidos, donde la alícuota del market share para la IPA fue del 12,1%, vendiendo 750 millones de litros. Para que tengan una idea del tamaño, esa cifra representa la producción anual total de cerveza de un país como Puerto Rico.

En lo que respecta a los países de América Latina, se estima que el consumo de IPA (sumando producción local e importada) para el año 2019 en países como Brasil sea de 150 millones de litros, México 102 millones de litros, Colombia de 27,6 millones de litros y Argentina con 22,5 millones de litros.

Armonización con comidas

Históricamente se ha visto el vino como la bebida por excelencia para armonizar con comidas: «tinto para carnes rojas, blanco para carnes blancas y magras». De cualquier modo, y lo comenté en un artículo anterior, la cerveza tiene un rango de acción muchísimo más amplio que el vino, permitiendo experiencias menos rígidas y más agradables. Ahora bien, cuando se trata de combinar comida e IPAs, es un tema delicado que no se puede tomar a la ligera. El lúpulo encuentra su homólogo en los taninos que aparecen en la cáscara de la uva tinta. Las grasas son eficientemente neutralizadas por el amargor cuando éste limpia las papilas gustativas. Alimentos como las carnes rojas, champiñones, salsa de soya y los quesos maduros son la combinación ideal para la India Pale Ale. Una armonización con calidad de «final de Champions» es la de IPA con hambruguesa: la carne, el queso y las salsas hacen el balance perfecto con el amargor del lúpulo, mientras que el caramelo oculto de la malta combina con la cebolla sofrita y el pan. Otra recomendación de fin de semana son las Costillas de Cerdo en Salsa Barbeque (orgásmico) y el Pollo al curry. Un dato importante: El lúpulo potencia en demasía el sabor picante de la pimienta, el jalapeño y otros similares.

Como la pongan, English o American, herbal, frutal, floral, cítrica… intensa, elegante, agresiva, etc, la India Pale Ale siempre será ese punto de inflexión en la historia de la cerveza.


Fuente: lagermaster.blogspot.com

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