maridaje con cerveza
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Maridaje con cerveza

Leemos la nota «Cómo y con qué maridar una cerveza» y nos permitimos compartir un extracto:

La cerveza marida con una amplia variedad de platos y como en casi cualquier maridaje no existen reglas establecidas y lo más recomendable es dejarse llevar por la intuición, si bien se pueden tener en cuenta algunas sugerencias:

#consumelocal
  • Que los sabores de la bebida o la comida no sobresalgan el uno sobre el otro.
  • Que se mantenga el equilibrio de aromas y sabores, buscando la afinidad.
  • El maridaje por contraste siempre funciona.

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  • Ácidos y amargos: La cerveza contrasta la acidez del vinagre y resiste la agresión que produce este ingrediente, por ello combina muy bien con los escabeches, las ensaladas y los salpicones de marisco. Los platos con tomate y las verduras de sabores amargos también ofrecen excelentes maridajes con esta bebida.
  • Agridulces: La cocina oriental encuentra en la cerveza el contraste perfecto a sus salsas de soja o wasabi picante, y las hamburguesas con ketchup y mostaza maridan con cerveza mejor que con ninguna otra bebida.
  • Carnes: A la hora de elegir la cerveza para acompañar un plato de carne hay que adecuar el maridaje a los condimentos o la salsa para acertar en la combinación. Cuanto más fuerte sea el sazonamiento se escogerán cervezas más oscuras y de mayor cuerpo.
  • Pescados: Los pescados azules como atunes, bonitos, sardinas, boquerones, salmones, pez espada… armonizan muy bien con las cervezas. Ocurre lo mismo con los ahumados, los pescados en salazón y los marinados.
  • Picantes y especiados: La cerveza alivia la sensación que producen en el paladar los platos muy picantes y los que llevan ajo y pimentón o condimentos como guindilla, chile o especias.
  • Quesos y huevos: La cerveza también es una buena opción para acompañar los platos de textura untuosa como los quesos o el huevo porque ‘limpia el paladar’.
  • Chocolate: Los postres de intenso sabor a chocolate maridan con la cerveza negra y su gusto a regaliz y frutos secos. También los platos que tienen el chocolate como ingrediente en sus salsas encuentran en la cerveza un excelente compañero.

Otra nota que leemos es «Maridaje con cerveza: lo que debes saber sobre esta tendencia«:

  • Carnes. Mientras más fuerte sea el sazonador de la carne, la cerveza debe ser más oscura y con mayor cuerpo. Las opciones ideales para el pollo o cerdo son las famosas Pale Ale. Y si estás preparando una carne de res a la parrilla, entonces la cerveza Porter será una buena elección.
  • Sabores picantes. La fermentación de la cerveza es capaz de aliviar la posible incomodidad que genera el ají o el ajo. Es por ello que una India Pale Ale viene perfecto con estos sabores. La frescura de este tipo de cerveza le dará un complemento maravilloso. Además, es perfecta para el cebiche.
  • Pescados. Para combinar bien la sazón de los pescados azules, ahumados o marinados, acompáñalos con opciones cítricas o frutales bien heladas. Tal como una Session Ipa, tipo de cerveza que cuenta con los toques necesarios para destacar el sabor marino sin perder la frescura.
  • Dulces. El chocolate es uno de los ingredientes que mejor combina con la cerveza. El mejor sabor para un dulce es una Stout o también llamada cerveza negra.

Por último, algunos tips que tomamos de la nota «Los mejores maridajes con cerveza«:

  • Las cervezas Lager o Pale Ale funcionan genial con aperitivos típicos como embutidos, patatas fritas, aceitunas o frutos secos. Las combinaciones clásicas son un acierto si no quieres “comerte” la cabeza.
  • Los estilos ácidos como las cervezas lámbicas ofrecen un doble maridaje muy interesante. Por contraposición, podemos maridarlas con carnes y alimentos grasos como el pate; mientras que, por afinidad, los pepinillos en vinagre son una alternativa curiosa.
  • Los sabores torrefactos y acaramelados de las Doppelbock y las Ale tostadas se integran bien con quesos de cabra o tipo brie.
  • En general, las cervezas de trigo potencian su perfil afrutado si las tomamos con plátano (cambur o banana).
  • Las cervezas negras como Porter o Stout intensifican su carácter acafetado cuando las combinamos con chocolate u otros dulces con cacao. Estos estilos con maltas tan tostadas suelen utilizarse para acompañar postres, pero también se asocian con platos sabrosos como la cecina o el rabo de toro.
  • Las cervezas de estilo India Pale Ale realzan la experiencia de sabor cuando las degustamos con platos picantes o mariscos.
  • Las cervezas ahumadas constituyen una gran opción para las parrillas, ya sean de carne, pescado o verdura.
  • Tampoco debemos pasar por alto los maridajes musicales, una nueva tendencia en boga. Por ejemplo, identificamos las propiedades de la cerveza más maltosas con los graves y las cervezas más lupuladas con los agudos.

Finalmente, encontramos unos datos muy interesantes en la nota «Maridajes deliciosos para cada estilo de cerveza«:

  • Rubias, Lager, Pilsen y Wheat. Son cervezas en donde la frescura lo es todo. De un color dorado típico, una espuma moderada y un ligero perfume de lúpulo y suave sabor a malta, por su baja gradación alcohólica (5% de máxima) funcionan más bien como bebidas para la sed que como compañeras de platos. Precisamente por ello son fáciles de maridar: mientras no se trate de comidas ricas en grasas o con sabores acres –como carnes asadas o quesos amoniacales– su cintura no falla. Van bien con quesos simples, como gouda o el pategrás, y con preparaciones a base de pollo y cerdo de picor moderado, en particular si usan chucrut, y les sienta como maravilla la mostaza. Con unos tacos al pastor, un arroz chaufa o un bagel de salmón ahumado y eneldo, no hay error posible.
  • Amber y Brown. Resultan cervezas en las que el tono de la malta tostada es marcado. Tanto, que son marrones y resultan más bien dulzonas a la entrada de boca, porque el carácter tostado les da un trazo de caramelo innegable. Al mismo tiempo, ofrecen cuerpo y potencia etílica (más de 6 grados), por lo que se sostienen con platos más intensos. Maridan bien con chocolates, en especial si tienen frutos secos, con los que se acompañan bien. Para una comida, nada mejor que una bondiola caramelizada o chutneys con leberwurst, por ejemplo, o bien panceta saltada con repollo encurtido, un tradicional maridaje de San Patricio. Aunque unas alitas de pollo con barbacoa funcionan como un engranaje de transmisión muy eficaz para el sabor, conectados por el trazo ahumado.
  • Trappe, Porter y Stout. En general son de origen inglés o belga, y pertenecen al grupo de las Ale, es decir, cervezas de fermentación baja, con cuerpo y fuertes en sabor. En ellas el color proviene de las maltas fuertemente tostadas, que aportan al mismo tiempo un amargo característico y persistente, cuyo cuerpo amplio define un paso lento y carnoso, de espuma firme como una mousse. Precisamente porque son dominantes, con ellas las cosas funcionan por contraste más que por empatía de sabores. Con chocolates especiados o salados, con panes negros y volcán de chocolate, en maridajes dulces. Con carnes asadas y de caza funcionan bien, aunque las ostras crudas, tal como las sirven en Irlanda, de sabor intenso y textura viscosa, son un maridaje para paladares formados. O la maravilla entre las maravillas: panceta crocante con cerdo cocido en reducción de cerveza. Todos estos platos funcionan bien.
  • IPA’s. La sigla designa Indian Pale Ale y forman un raro mundo dentro de las cervezas, porque pueden ir desde las doradas a las rojas, aunque siempre con un hilo conductor: la intensidad del sabor y, sobre todo, la profundidad del lúpulo en la definición de ese sabor. Están las IPA’s que recuerdan al campo abierto y las que tienen sintonía fina con los establos; las que ofrecen un trazo almizclado y las que semejan a hierbas recién cortadas. Y en materia de amargo, mientras más lúpulo contiene, más amarga resulta. Por lo que desde el punto de vista de las combinaciones puede ir, con un plato especiado de la comida del sur de la India, con algunos sabores thai y con carnes bien adobadas, desde el shawarma a los curries. También con quesos muy olorosos, como camembert o reblochon, aunque el mejor maridaje son las papas fritas, con abundante aderezo y cierto picante.

¿Sugieres algún otro maridaje que te haya resultado?

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